Entrevista concedida por Serguéi Lavrov
a la Agencia Rossiya Segodnya
Entrevista concedida por el Ministro de
Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, a la Agencia de Información
Internacional Rossiya Segodnya, Moscú, 20 de abril de 2018
Pregunta: Señor Ministro, usted dijo que
Rusia tenía pruebas irrefutables – no se trata de “higly likely” (altamente
probable), como suelen decir hoy los británicos, sino de lo irrefutable – de
que un país rusófobo había orquestado el llamado ataque químico en la ciudad de
Duma en la periferia de Damasco. El jefe del Departamento de Información y
Comunicaciones del Ministerio ruso de Defensa, Igor Konashenkov, dijo
posteriormente que se trataba de Gran Bretaña. No podemos actuar igual que los
británicos acusando a alguien sin presentar las pruebas. ¿Cuándo podremos
presentar las pruebas contra Gran Bretaña y de qué se trata?
Respuesta: Tenemos las pruebas de sobra. En el vídeo que puso
inicio a todo eso y que fue posiblemente el pretexto principal para aquel
ataque apresurado lanzado por EEUU, Gran Bretaña y Francia que asestaron glopes
contra los objetos de infraestructura donde se fabricaban y se almacenaban
armas químicas, según ellos. Creo que todos etienden que si uno sabe donde está
un almacén con armas químicas su bombardeo puede conllevar una catástrofe
humanitaria para los que viven de cerca. Se pudo ver a unas personas sin
protección alguna, (varias personas estuvieron en apósitos de gasa) que
arrojaban agua a los niños, a unos adultos.
Cuando nuestros militares liberaron esta
parte de Guta Oriental encontraron a dos médicos que trabajaban en aquel
hospital. Al mostrar a sí mismos en el vídeo, estos médicos contaron que habían
irrumpudo unas personas gritando que se había producido un ataque químico y
había que echarse agua urgentemente. Los médicos lo contaron abiertamente sin
ocultar sus caras y nombres.
Hace poco, vi en la cadena de televisión
Euronews a una mujer cuya cara y cuerpo estaban cubiertos, sólo quedó una
pequeña ranura para mirar. No se presentó y, agarrando de la mano a dos niños,
dijo que eran sus hijos quienes habían sentido un dolor de cabeza y un olor
desagradable. No le gustó aquel olor tampoco. Y la mujer finalizó su discurso
al decir que posteriormente su marido había llevado a los niños al médico.
Surge la pregunta: ¿se puede hablar con este médico, saber como se llama esta
mujer, sus niños, etc.? Así las cosas, tenemos que analizar toda la información
que vemos para no permitir que nos engañen